Observatorio CaixaBank Food&Drinks
¿Son los supermercados competencia a mi restaurante?
¿Son los supermercados competencia a mi restaurante?
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¿Son los supermercados competencia a mi restaurante?
Los platos listos para consumir han crecido un 25% desde 2021, si bien el 87% de este incremento se centra en el consumo dentro del hogar y 13% fuera, en los conocidos como “mercaurantes”.
El sector del foodservice, que engloba toda la industria de la alimentación fuera del hogar, ha vivido una transformación en los últimos años en la que el canal de comida lista para consumir en retail ha salido como uno de los grandes ganadores.
En la tarta del gasto total que hacen los españoles para consumir comida caliente o alimentos y bebidas fuera del hogar, el retail acapara ya el 4,1%, además del 8,5% de las visitas que se hacen anualmente a este canal que engloba supermercados e hipermercados, panaderías tradicionales, tiendas de conveniencia o gasolineras.
Buena parte de culpa de este avance lo tienen los supermercados e hipermercados que en los últimos años han potenciado el negocio de la comida lista para consumir asignándole mayor peso en su superficie a través de lo que se ha conocido como ‘mercaurantes’, una traslación al español del neologismo inglés ’grocerant’: grocery + restaurant.
En su favor han jugado las fuertes políticas de crecimiento de las cadenas y su amplia oferta de productos tras la pandemia. Grandes cadenas de la distribución alimentaria como Mercadona, Dia o El Corte Inglés, llevan años implantando y perfeccionando sus propios modelos de espacios de comida lista para consumir donde se combinan platos preparados y refrigerados con otros cocinados in situ.
Aunque la competencia que supone este nuevo modelo de negocio para los restaurantes aún no es muy significativa en volumen, cabe señalar que ya son más de siete millones de españoles los que han sido conquistados por el menú de la comodidad de los mercaurantes.
Esta revolución de la comida preparada en el canal retail se caracteriza por un ticket muy bajo como elemento de competencia frente a otras opciones como el delivery o la restauración, «con un promedio de 3,58 euros por ocasión de consumo y persona en las comidas principales del día frente a los 6,77 euros que presentan los locales de comida rápida en esos mimos momentos de consumo».
La diferencia es muy notable si tenemos en cuenta que el del fast food es el segmento de mercado con un menor gasto por persona dentro de la restauración comercial.
Así que, en tu análisis de la competencia no olvides tener en cuenta estos establecimientos que pueden representar también opciones convenientes para el cliente cuando no quiere cocinar en casa.
Fuente: Kantar y Circana. Ver fuente.